Me pregunto: si existiera un dios como el que plantea la tradición judeocristiana, omnipotente, omnisciente, omnipresente, capaz de crear el universo en seis días, ¿tendría de vocero a un enano delirante como Felipe Calderón? ¿De veras le encargaría a alguien así que diera a conocer su doctrina, qué está bien y qué está mal? Y ya entrados en gastos, ¿de verdad un ser tan poderoso y sabio tendría como representantes en la Tierra a personajes de la calaña de Norberto Rivera o Benedicto nosécuántos?
Estoy convencido de que Dios no existe, pero debería haber uno, aunque sea chiquitito, para castigar a los imbéciles que hablan en su nombre.
miércoles 1 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)









0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada